Reempadronamiento: Los que se llenan la boca hablando de solidaridad, son los que dan los peores ejemplos…

En momentos en que en el país se están destapando ollas y conociéndose situaciones que superan la capacidad de asombro, la realidad del cooperativismo argentino sigue mostrando ejemplos de lo que no se debe hacer, especialmente por parte de aquellos dirigentes que se llenan la boca hablando de solidaridad, de esfuerzo propio y de ayuda mutua.

Indudablemente, estas expresiones son para la tribuna o, como dice la calle, para la gilada… Lo cierto es que algunos dirigentes del sector, a la hora de demostrar que verdaderamente son solidarios y partidarios de la ayuda mutua, sacan a relucir lo peor de ellos y muestran todo lo contrario de lo que expresan en las tribunas.

Esta introducción tiene que ver con un claro ejemplo de antisolidaridad, que ha mostrado el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), en relación con la resolución del INAES que establece la actualización de datos de cooperativas y mutuales. Se trata de un reempadronamiento que deben realizar todas las entidades de la economía social.

En efecto, llegó a nuestra Redacción la Circular Nº 1701 del IMFC, que lleva la firma de su presidente, Edgardo A. Form, donde le informa a sus entidades adheridas acerca de algunos detalles de la resolución del INAES y les indica que “ponemos a disposición de nuestras cooperativas asociadas los servicios de la Consultoría del IMFC, para realizar dicho trámite en tiempo y forma, a través de Internet”.

Esto es lo que han hecho, justamente, la mayoría de las entidades de grado superior del cooperativismo y del mutualismo, ya que se trata de un trámite que no es muy simple y que tiene algunos detalles complicados. Pero la colaboración desinteresada de las federaciones y confederaciones de ambos movimientos, posibilitan una rápida solución a esa imprevista dificultad.

Pero el detalle que caracteriza al Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos no es precisamente la colaboración y la apoyatura desinteresada a sus entidades adheridas. En la referida circular, el IMFC les dice: “Las entidades que requieran la asistencia técnica de nuestra Consultoría, cuyo arancel se ha fijado en $1.000 (pesos un mil), deberán solicitarlo enviando un mensaje a la siguiente dirección de correo electrónico: secretaria@imfc.coop. Sin otro particular, hacemos propicia la oportunidad para saludar a ustedes muy cordialmente”. Y a continuación, la firma del presidente de la entidad, Edgardo A. Form.

Frente a este hecho concreto, solo cabe preguntarse: ¿Dónde está la solidaridad que tanto pregona el IMFC? ¿Será que se disfrazan de solidarios para hacer negocios en el cooperativismo? Por otra parte, debe suponerse que el IMFC debe cobrar una cuota de sostenimiento a sus entidades adheridas. Algunas entidades nucleadas en esta entidad nos han expresado que poco y nada vuelve de lo que aportan…

Y además de ello, ahora las obligan a pagarle mil pesos para ayudarlas a realizar el trámite de reempadronamiento del INAES a través de Internet… No hay duda que este es el mejor ejemplo antisolidario registrado en el ámbito de las entidades de la economía social.