Acerca de la prédica destructiva que sistemáticamente ejercita un medio de difusión del mutualismo

Escribe ROBERTO MOLINA

Cuando un medio de difusión, sea del sector que fuere, está embarcado en una prédica destructiva en forma permanente es porque algo se esconde detrás de esa actitud, que poco tiene de crítica periodística objetivamente expresada. La referencia tiene que ver con ese arcaico periódico que maneja el dirigente Gabriel González Martos, que sólo se ocupa de ofrecer un panorama negativo del mutualismo argentino, al que califica de “un movimiento en decadencia”.

Señala este personaje que el sector “derrochó espacios que no le será fácil recuperar, que dilapidó su imagen frente a la sociedad y que perdió el respeto de todos y cada uno de los funcionarios de Estado”. Para este señor, indudablemente, no hay nada bueno en el mutualismo. Lo que él afirma y decir que las mutuales argentinas tendrían que bajar sus cortinas y dedicarse a otra cosa, es algo muy parecido…

No hay ninguna duda que la situación actual del mutualismo argentino no es del agrado de González Martos. Y surge claramente que el mutualismo que a él gusta es el que caracterizó a la gestión del recientemente fallecido Néstor Zenklusen, período que bien puede calificarse como nefasto, autoritario y divisionista.

Bien puede afirmarse que la brecha que existió durante la gestión de ese cuestionado dirigente, hoy prácticamente no existe. La unidad e integración del mutualismo argentino, que actualmente supera el 95 por ciento, no existió durante el incomprensible liderazgo de Zenklusen, que tanto defiende y glorifica González Martos. Seguramente, éste frustrado aspirante a periodista es partidario del mutualismo dividido.

Pero la diátriba destructiva de González Martos esconde una intencionalidad. En el artículo que aqui se comenta, ataca — una vez más… — a la ANSES. Claro, cómo no va a volcar su bronca contra la ANSES, cuando este organismo denunció a la Mutual 13 de Mayo, que justamente él preside, de cobrar intereses usurarios a los jubilados en los préstamos otorgados…  Ahí está el fundamento de sus críticas destructivas. ¿Hace falta agregar algún otro detalle?

Este dirigente mutualista, que pretende aparecer como periodista, afirma que la ANSES  “trata a las entidades como si estuviera frente a organizaciones
delictivas que merecen perder arbitrariamente cada uno de sus derechos”. González Martos se olvida que él fue uno de los responsables de que el mutualismo perdiera la buena imagen que siempre tuvo. Como ciertos dirigentes políticos, él también sufre de amnesia…

El presidente de la Mutuasl 13 de Mayo critica todo: al INAES, afirmando que sobre el organismo “pesa un descrédito cosechado a lo largo de los años”.
Critica a las entidades mutuales, expresando que ahora están “dedicadas a mostrarse en congresos internacionales y en reuniones del inexistente Mercosur. Pregonan a las Mutuales escolares y organizan comisiones de jóvenes y mujeres. Ninguna de estas acciones acarrea beneficio alguno a sus representadas”.

La conclusión final es que a este personaje no le gusta la situación actual del mutualismo, que ha comenzado a transitar un proceso de transparencia y unidad. Para él, está todo mal. Seguramente, González Martos apunta a un mutualismo dividido, con un perfil identificado con la usura y con acciones que posibiliten negocios para su beneficio personal.