Femucor, la entidad de segundo grado de Córdoba, acaba de celebrar sus 72 años de vida institucional

La Federación Provincial de Mutualidades de Córdoba (Femucor) acaba de celebrar sus 72 años de vida institucional. Si bien no hubo un festejo propiamente dicho, se recordó la fecha en un contexto de alta emotividad. Los actuales directivos, con el licenciado Alejandro Russo a la cabeza, recordaron que el 19 de febrero de 1949, en las instalaciones de la Sociedad Española de Socorros Mutuos de Córdoba, se concretó la creación y puesta en marcha de lo que hoy es la Federación Provincial de Mutualidades de Córdoba.

Ese día, se realizó la asamblea constitutiva, con la presencia de representantes de 33 mutuales que conformaron la Comisión Organizadora de la institución de segundo grado. En la oportunidad, el dirigente Buenaventura Marco abrió la asamblea, sintetizando en palabras el sentido de la comunión de organizaciones mutuales de la provincia, al explicar que “…será su finalidad principal agrupar a todas las asociaciones de la provincia en defensa de sus intereses comunes que sirva de vehículo entre ellas para fomentar la obra del mutualismo”.

Hubo palabras de recuerdo para quien fuera el primer presidente de la entidad, Bartolomé Valvé, y para otros directivos que trabajaron intensamente, robándole horas a su descanso personal, para el engrandecimiento de la institución.

El contexto histórico en que se constituye FEMUCOR, está atravesado por grandes cambios políticos y sociales, en el marco de la segunda guerra mundial y cuando el país al impulso del peronismo con su mensaje de la Comunidad organizada, se reafirman y establecen los derechos del trabajadores, se impulsa la seguridad social, se logra el voto femenino, se reafirman los cuidados de ancianos y niños y las ideas de la posguerra en la construcción de un Estado de Bienestar.

La Mutualidad no podía estar ausente de este proceso teniendo en cuenta que fue el sector que instaló la práctica de la seguridad social y buscaba un marco legislativo adecuado, como la exención de impuestos y gravámenes por su naturaleza de entidades sin fines de lucro. El camino estaba claro solo a través de la integración en entidades representativas federativas y confederativa podían defender al sector y generar políticas publicas adecuadas para su desarrollo.